sábado, 16 de marzo de 2013

La Tv por Cable pierde Abonados

Los estadounidenses llaman cord-cutting (cortar el cordón) al acto de dejar de pagar por el servicio de televisión por cable y comenzar a consumir contenidos a través de Internet.
Durante muchos años, la industria televisiva estadounidense se negaba a reconocer que esta es una tendencia cada vez más creciente argumentando que sólo era debido a la recesión económica, y que luego los clientes volverían a contratar el cable.
Sin embargo, la principal empresa que mide el rating televisivo estadounidense, Nielsen, finalmente reconoció que existe esta tendencia (aunque aún se niegan a reconocer su gravedad para la industria televisiva), afirmando que es un “comportamiento interesante:
Si bien es cierto que el 95% de los estadounidenses utilizan algún servicio de televisión por cable o por satélite, el 5% restante presenta un comportamiento interesante al que debemos ponerle atención (…) Este pequeño grupo de entusiastas del video son una tendencia creciente que está descartando la televisión tradicional, optando por servicios y dispositivos que no son la televisión tradicional
Según el reporte de Nielsen, la cantidad de casas que dejaron de utilizar la televisión por cable o satelital creció de dos millones en 2007 a cinco millones el año 2013. Si bien estas casas no caen dentro del concepto de un ‘hogar con televisión’ de Nielsen, de todas formas ven contenido de video a través de servicios como Hulu, Netflix, descargas ilegales, YouTube, etcétera.
Al considerar que prácticamente los usuarios de televisión por cable subsidian a los canales que nadie ve al pagar un precio fijo por toda la parrilla programática, ¿que canales de televisión por cable crees que sobran? ¿Eres de las personas que definitivamente abandonó la televisión pagada para consumir contenido audiovisual a través de Internet?

Fuente: TechDirt

lunes, 26 de noviembre de 2012

Piratería en Tv paga de América Latina

La piratería de TV paga en América Latina sería de 27%

Mas de once millones de hogares estarían recibiendo TV paga en forma ilegal a fines de 2011 en siete mercados estudiados por la consultora Dataxis en América Latina; el total de hogares con TV paga era de 53,2 millones, un 41,7% de penetración.

El informe se titula "La piratería en América Latina Pay-TV" y fue elaborado en septiembre de 2012 y informe analiza el mercado ilegal de televisión paga en los siete principales mercados de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. Este informe ha identificado, analizado y clasificado las diferentes prácticas ilegales existentes en la Asociación Latinoamericana de televisión de pago, cuya existencia ha sido detectado por el mercado y varios medios de comunicación. Para el propósito de contar con un mejor análisis, tales prácticas de piratas han sido clasificadas de acuerdo a la tecnología afectada: cable o DTH. Dataxis ha analizado el impacto de las diferentes modalidades que utilizan sus métodos analíticos propios-en consecuencia-la información descrita y de mercado. Dicho análisis abarca el año 2011. Según Dataxis, había 11,44 millones de conexiones ilegales de televisión paga, es decir, el 27,4% del total de hogares con conexión a la tv paga en los siete mercados analizados. Lo anterior supone que, para el final del año 2011, el total de hogares de TV paga, ya sea legal o ilegal, representaron 53,22 millones de suscriptores. En 2011, el crecimiento de suscriptores legales e ilegales produjo una tasa de penetración del 41,7% sobre el total de Hogares con TV en los siete mercados elegidos.

Para Business Bureau, otra de las consultoras operando en el mercado latinoamericano, el coeficiente de piratería promedio es inferior, en el orden de 13%, a junio de 2012. Business Bureau toma 22 mercados latinoamericanos; de Brasil no provee datos de piratería y subreporte. Pero, agrega otro factor que sí  importa a los canales, pero no a los operadores: estima un índice de "subreporte", suscriptores existentes pero no declarados cuando se pagan las licencias a las señales locales e internacionales. De acuerdo a Business Bureau, el subreporte  sería en promedio de 23% (sin Brasil), con lo cual las señales estarían no percibiendo dinero por alrededor del 36% de la masa de hogares multicanal. Habitualmente se considera "piratería" a la toma clandestina de señales, en tanto el "subreporte" es un problema comercial entre las señales y los operadores. La industria ha atacado recientemente la piratería con campañas de divulgación como la encarada por Cappsa en Argentina, medidas gubernamentales como la del gobierno de Uruguay prohibiendo la comercialización de cajas Free to Air (FTA), que puedan ser modificadas luego para recibir señales codificadas, y el cambio de codificación en el satélite Amazonas encarado especialmente en Chile y Bolivia, que también tiene efectos en Paraguay y el norte de Argentina.

Fuente: Dataxis, Prensario Internacional

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pagos y Banca móvil


Como ocurre, generalmente, con nuevas tecnologías y servicios en esta industria, desde hace mucho tiempo —años— se habla en América Latina de la los pagos móviles o banca móvil, y claro que también se ha escuchado acerca de diferentes proyectos en varios países de la región. Sin embargo, como se sabe, puede pasar bastante tiempo desde que se comienza a oír acerca de un avance de este tipo hasta que se transforma finalmente en una realidad. Y por estos días han coincidido en diversos países diferentes proyectos relacionados con la capacidad de utilizar el teléfono celular como medio de pago o para acceder a servicios bancarios, conceptos que despiertan amplio interés en América Latina. Y con razón, ya que según datos de la Organización de las Naciones Unidos (ONU), en la región casi un 70 por ciento de la población adulta no tiene acceso a servicios financieros formales.
Hay una multitud de conceptos alrededor de esta noción: algunos de los más populares son banca móvil, pagos móviles, comercio móvil (m-commerce), dinero móvil, billetera móvil, micropagos, entre varios otros. Cada uno de ellos abraza una cantidad de servicios diferentes, y hay muchos también por desarrollar. Sin embargo, todos tienen algo en común: requieren de infraestructura, por un lado, y la suficiente confianza del usuario para depositar el manejo de su dinero en el teléfono, un dato que no es menor, por el otro.
Todavía es temprano para la adopción de pagos móviles, no sólo en América Latina sino en el mundo, de acuerdo con un estudio de Mastercard denominado “Índice de Preparación para Pagos Móviles (Mobile Payment Readiness Index, MPRI)”. Sin embargo, según la investigación, algunos mercados están progresando hacia la mezcla exacta de fuerzas de mercado y aceptación de los usuarios. Este estudio contempla tres variantes de pagos móviles: persona a persona, comercio móvil (comercio electrónico móvil) y pagos móviles en el punto de venta.
El MPRI establece una escala de puntos de cero a 100, siendo 60 el puntaje de inflexión —es decir, cuando los móviles sean una parte “apreciable” de este negocio—. Ninguno de los 34 países ha alcanzado esa puntuación, ya que el más maduro, Singapur, obtuvo 45,6 puntos, seguido por Canadá (42) y Estados Unidos (41,5). Entre los países analizados hay cuatro representantes latinoamericanos: Brasil (33,4 puntos), Colombia (32,4 puntos), México (27,7) y Argentina (22,4).
Pyramid Research estima que los usuarios de banca móvil pasarán de 18 millones en 2011 a 49 millones en 2012, para llegar en 2015 a 140 millones. Si tenemos en cuenta que la población total de los países de la región ronda los 580 millones de habitantes, vemos que aún faltan algunos años para lograr una masa crítica de usuarios para estos servicios.
Saliendo de la teoría hacia la práctica, en Argentina, la semana pasada se presentó oficialmente Wanda, una empresa conjunta entre Telefónica y MasterCard que brindará servicios de billetera móvil, es decir, permitirá a los usuarios utilizar el celular para realizar transferencia de dinero, pagar en comercios adheridos y recargar saldo. Además de Argentina, la empresa espera lanzar el servicio en otros once países de la región, para atender a un universo de nada menos que 87 millones de potenciales clientes que representa los clientes activos del operador español en la región.
A comienzos también de la semana pasada trascendió que El Salvador implementaría hacia comienzos de 2013 un proyecto de banca móvil. Según publicó el periódico El Mundo, el sistema entraría en marcha durante el primer trimestre del próximo año, pese a que en un principio había estado previsto que funcionara ya en 2012. Víctor Ramírez, titular de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), dijo al medio que la demora se debe a atrasos en la elaboración de los mecanismos legales que deben coordinarse entre  las instituciones involucradas. “La seguridad es un tema fundamental porque, por ejemplo, hay que ligar el tema de lavado (de dinero) con banca móvil, es decir, que no se pueden permitir operaciones arriba de un monto previamente definido”, explicó el funcionario.
En el proyecto, que se puso en marcha a través de un memorando de entendimiento firmado el pasado mes de diciembre, están involucrados la SSF, el Banco Central de Reserva (BCR), la Banca de Desarrollo (Bandesal) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que brinda asistencia técnica. Es que la ONU considera a la banca móvil como un instrumento de inclusión, dado que permite a la población de bajos recursos acceder a servicios financieros y bancarios.
Mientras tanto en México, de acuerdo con la Asociación de Bancos de México, hay un millón de usuarios, aunque la implementación permite sólo operaciones de bajo valor. Y una encuesta reciente de PriceWaterhouseCoopers (PWC) apunta que seis de cada 10 mexicanos usa el celular para realizar transacciones y consultas bancarias. El estudio no especifica cuántos sólo realizan consultas y cuántos autorizan operaciones desde el móvil, pero la cifra puede resultar indicativa del interés y/o del nivel de confianza de las personas en esta tecnología.
A comienzos de este mes, la Asociación de Bancos de Perú (Asbanc) indicó que la banca móvil será un factor fundamental para impulsar la inclusión financiera en el Perú en el corto plazo. Según esta entidad, durante 2012 habrá lanzamientos de billetera móvil en el mercado local.
En Colombia, las transacciones realizadas a través de móviles son aún insignificantes en el total, pero entre los segundos semestres de 2009 y 2011 se duplicaron, pasando de 878.000 a 1,6 millones. Sin embargo, el número se pierde entre los 925 millones de transacciones realizadas, quedando en un 0,17 por ciento del total.

Fuente: TeleSemana